Guadalupe, lloras por México
Nunca se pensó que los niveles de violencia rebalsaran,
Un país de pólvora, balas y calaveras,
El verdadero culto a la muerte entre las cuerdas de los mariachis,
Todavía no hay lamentos en la Plaza Garibaldi ni masacres en el zócalo.
Pero trazan los aires los fantasmas de la muerte.
Al atrio de la Basílica todos llegan,
Arrepentidos, con sus dedos apestosos a balas,
Se percinan y nada más quieren ver la imagen de La Morenita,
La Madre que llora las muertes a diario de sus hijos.
No hay cartel mariano, ni A r-15 puritano, el alma azteca no se respeta,
Cuando hay enormes sumas de dinero manchadas de polvo.
Por eso el 12, Nuestra Madre se lamenta, que al Tepeyac, ojala no lleguen los lamentos,
Ni las esquirlas de vidrios, ni los anuncios, ni las coronas de muertos.
Que se amedrenten las intenciones de las represas de sangre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario