EN EL SUFRIMIENTO NO EXISTE EL TIEMPO
En este tiempo, ambos podemos enfocarnos en la situaciones que nunca pensamos encararlas como individuales. Hoy las afrontamos con nuestra propia existencia.
La esencia de los problemas nos hace pensar mucho, pero miramos nuestro alrededor vacío, y cuando eso sucede, cuando estoy estático en el salón azul, únicamente quiero escribir sin descansar, la escritura es mi acompañante, la que me consuela cuando quiero llorar.
Llorar por tu existencia, en los cielos de San Salvador, donde prácticamente es otra dimensión, donde estoy agobiadamente atrapado.
No le puedo suplicar al espacio vacío absolutamente nada, ni que te personifiques rápidamente. Una cosa sé, que no existe el tiempo en este sufrimiento interminable, pero tengo la plena seguridad de que algún día va a mermar.
Escrito en San Salvador, El Salvador, 3 de Julio de 2008.
Carlos Imendia
En este tiempo, ambos podemos enfocarnos en la situaciones que nunca pensamos encararlas como individuales. Hoy las afrontamos con nuestra propia existencia.
La esencia de los problemas nos hace pensar mucho, pero miramos nuestro alrededor vacío, y cuando eso sucede, cuando estoy estático en el salón azul, únicamente quiero escribir sin descansar, la escritura es mi acompañante, la que me consuela cuando quiero llorar.
Llorar por tu existencia, en los cielos de San Salvador, donde prácticamente es otra dimensión, donde estoy agobiadamente atrapado.
No le puedo suplicar al espacio vacío absolutamente nada, ni que te personifiques rápidamente. Una cosa sé, que no existe el tiempo en este sufrimiento interminable, pero tengo la plena seguridad de que algún día va a mermar.
Escrito en San Salvador, El Salvador, 3 de Julio de 2008.
Carlos Imendia
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