LA FAMILIA IMENDIA SU APORTE INTELECTUAL Y CULTURAL A LA SOCIEDAD SALVADOREÑA.
Desde Don José Santos de Imendia, aquel ciudadano vasco que fue subdelegado de la Real Hacienda en el siglo XVIII, y vino a las tierras del bajo lempa, en busca de aventuras y de superación, su semilla heredó un aporte cultural e intelectual a El Salvador.
Sus descendientes, el poeta Carlos A. Imendia, ciudadano sonsonateco, que se codeó con el ilustre nicaragüense Ruben Darío, genio de las letras, hizo un aporte cultural incalculable a la sociedad sonsonateca, escribiendo hermosos versos para la literatura infantil, que desgraciadamente algunos autores internacionales plagiaron y retomaron como propios.
Los descendientes del Poeta Imendia, emisarios de la creatividad y del pensamiento progresista, diseminaron por todos los sectores salvadoreños, su sabiduría y conciencia nacional.
Estos descendientes fueron personas educadas, cultivadas en las bibliotecas con pos grado en el servicio publico y privado nacional, regalando su nacionalismo en la pluma y el pensamiento.
Periodistas y Publicistas, ingenio de los Imendia, fundadores del marketing y las nuevas tendencias para vender en El Salvador, luego los comerciales retomaron las ideas y las doctrinas y levantaron imperios.
La semilla Imendia, no se a agotado, --aunque hoy quedan poco, como las preciadas especies en extinción--, pero de los pocos que quedan, están comprometidos para que la semilla de sabiduría heredada, siga diseminándose en El Salvador.
Desde Don José Santos de Imendia, aquel ciudadano vasco que fue subdelegado de la Real Hacienda en el siglo XVIII, y vino a las tierras del bajo lempa, en busca de aventuras y de superación, su semilla heredó un aporte cultural e intelectual a El Salvador.
Sus descendientes, el poeta Carlos A. Imendia, ciudadano sonsonateco, que se codeó con el ilustre nicaragüense Ruben Darío, genio de las letras, hizo un aporte cultural incalculable a la sociedad sonsonateca, escribiendo hermosos versos para la literatura infantil, que desgraciadamente algunos autores internacionales plagiaron y retomaron como propios.
Los descendientes del Poeta Imendia, emisarios de la creatividad y del pensamiento progresista, diseminaron por todos los sectores salvadoreños, su sabiduría y conciencia nacional.
Estos descendientes fueron personas educadas, cultivadas en las bibliotecas con pos grado en el servicio publico y privado nacional, regalando su nacionalismo en la pluma y el pensamiento.
Periodistas y Publicistas, ingenio de los Imendia, fundadores del marketing y las nuevas tendencias para vender en El Salvador, luego los comerciales retomaron las ideas y las doctrinas y levantaron imperios.
La semilla Imendia, no se a agotado, --aunque hoy quedan poco, como las preciadas especies en extinción--, pero de los pocos que quedan, están comprometidos para que la semilla de sabiduría heredada, siga diseminándose en El Salvador.
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