PACIFICO DE EL SALVADOR.
Cuantos europeos envidian el litoral salvadoreño, esas aguas calidas todo el tiempo,
Desde la fronteriza Bola de Monte en Ahuachapán hasta la famosas Túnas de Oriente.
Son aguas llenas de vida, aptas para deportes como el surf, así lo catalogan los trotamundos bohemios que vienen al país y toda clase de vida marítima.
Alguien que se sienta en algún lugar del Pacífico salvadoreño, ya sea en un hermoso restaurante o en un triste changarro, y disfruta de los manjares de Neptuno, de esos que se prueban con su propio tridente, y aprecia el horizonte azul... es un embrujo de sirenas y de sabores.
Aunque el mar, toma espíritu propio, el respeta a los que lo respetan, y su furia es terrorífica.
Su furia es muy suave y asechadora, cuando quiere tragar hombres lo hace. Por eso hay muchos lamentos y desconsuelo a la hora de su enojo, más vale que a esa hora no entre un solo tonto a gozar de las aguas.
También el mar, es guardián de los secretos y de los acontecimientos divinos, dicen que en los granos microscópicos de la arena del litoral, han encontrado verdaderas hojas de vida de cada uno de nosotros, microscópicamente.
En cada farallón del litoral, esta grabada la imagen de cada uno de nosotros, es necesario verla de una perspectiva diferente, alguien en algún momento de su vida la verá.
Carlos Imendia G.
Cuantos europeos envidian el litoral salvadoreño, esas aguas calidas todo el tiempo,
Desde la fronteriza Bola de Monte en Ahuachapán hasta la famosas Túnas de Oriente.
Son aguas llenas de vida, aptas para deportes como el surf, así lo catalogan los trotamundos bohemios que vienen al país y toda clase de vida marítima.
Alguien que se sienta en algún lugar del Pacífico salvadoreño, ya sea en un hermoso restaurante o en un triste changarro, y disfruta de los manjares de Neptuno, de esos que se prueban con su propio tridente, y aprecia el horizonte azul... es un embrujo de sirenas y de sabores.
Aunque el mar, toma espíritu propio, el respeta a los que lo respetan, y su furia es terrorífica.
Su furia es muy suave y asechadora, cuando quiere tragar hombres lo hace. Por eso hay muchos lamentos y desconsuelo a la hora de su enojo, más vale que a esa hora no entre un solo tonto a gozar de las aguas.
También el mar, es guardián de los secretos y de los acontecimientos divinos, dicen que en los granos microscópicos de la arena del litoral, han encontrado verdaderas hojas de vida de cada uno de nosotros, microscópicamente.
En cada farallón del litoral, esta grabada la imagen de cada uno de nosotros, es necesario verla de una perspectiva diferente, alguien en algún momento de su vida la verá.
Carlos Imendia G.
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