LA FLOR DE MENTIRAS
(A short tale)
Una abeja se enamoró de una flor de mentiras,
Ella muy bien sabía que la planta no tenía vida,
Pero siempre, en las horas frescas de la mañana,
La abeja salía despavorida a visitar a la bella flor,
Que estaba hecha de plástico y tela,
Zumbaba la abeja alrededor de la flor,
Aleteaba de vida sobre el inerte objeto
Que embrujaba de belleza los ojos del insecto,
Cierta tarde yacía muerta la abeja, seca por el viento,
Sin vida, su aliento, se lo había ofrecido a la flor de mentiras,
Y tristemente dos obreras paisanas murmuran
“amor sintético, respuesta mortal”
Escrito por Carlos Francisco Imendia
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