La indiscreción de Rosibel
Ella está pendiente hasta del último suspiro de gasolina dejado por un carro,
Te clava sus ojos como cuchillos en las compras del mercado,
Se muere por saber lo que se platica en la intimidad de tu casa,
Quiere conocer el sabor de tus pedos,
Y escudriñar el enorme hueco que hay en tu cama.
Quiere saber que foto traes en la cartera y cuantas cucharadas de azúcar le hechas al café.
Perfume de Lindsay
La sombra pelirroja llegó, con ese aliento a frambuesa, de labios salpicados de canela,
Irrumpe el aire cierto olor de princesa, celta de ojos azules, de piernas espolvoreadas de especies finas.
Mirada seductora de manantial druida, lengua remojada en azucarada saliva, las abejas anuncian tu llegada en el campo de tréboles, porque tu perfume viene seduciendo todo el fresco ambiente del valle.
Princesa de los sueños de cielo gris, hazme el favor de quedarte un segundo en esta imaginación para inhalar un poco de ese descontrolado aroma.
Ella está pendiente hasta del último suspiro de gasolina dejado por un carro,
Te clava sus ojos como cuchillos en las compras del mercado,
Se muere por saber lo que se platica en la intimidad de tu casa,
Quiere conocer el sabor de tus pedos,
Y escudriñar el enorme hueco que hay en tu cama.
Quiere saber que foto traes en la cartera y cuantas cucharadas de azúcar le hechas al café.
Perfume de Lindsay
La sombra pelirroja llegó, con ese aliento a frambuesa, de labios salpicados de canela,
Irrumpe el aire cierto olor de princesa, celta de ojos azules, de piernas espolvoreadas de especies finas.
Mirada seductora de manantial druida, lengua remojada en azucarada saliva, las abejas anuncian tu llegada en el campo de tréboles, porque tu perfume viene seduciendo todo el fresco ambiente del valle.
Princesa de los sueños de cielo gris, hazme el favor de quedarte un segundo en esta imaginación para inhalar un poco de ese descontrolado aroma.
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