LA HOJA
La hoja se quema bajo el intenso sol, cuando todo es desierto.
La vida fué el ayer, el espeso verdor fué un pasajero remolino.
Los murmullos quedaron sin voces y las fuentes destrozadas,
ya no hay olor a pájaros, ni visiones de manantiales,
ya no hay refugio bajo la sombra de los limonares.
Que nuestra sed se escape con el rebaño de lamentaciones,
Sambullamonos en nuestras sobras, escondámonos en nuestro enigma.
De Carlos Francisco Imendia
No hay comentarios:
Publicar un comentario