MADRE CLARITA
Una alborada celestial sobre San Miguel,
Repunta en aquella morada colonial,
La que vio nacer a su doncella sobre viento y miel.
Una santa y profeta,
La que escribió con petalos imperiales lo que en una playa sucedió,
Aquella vez que el mar devolvió,
En la sonrisa de una concha
La imagen perfecta de un Niño
El que trajo milagros bajo el perfume de sus manos.
Una ciudad conmemora
El aniversario de un nacimiento
No muy común, pues para que nazca un santo,
Tiene que llorar mil veces un colibrí.
Los llantos de los colibrís se evaporaron
Cuando la temperatura redime,
Y jubiloso es el tiempo,
Acogió a una mujer que construyó una visión.
La obra que germina en los pueblos de Centroamérica
Con vigor y esquirlas de amor.
En Santa Tecla cantan Himnos en su nombre,
Mientras en plata acompañan sus versos
Al hermoso Tesoro del Mar.
1 comentario:
Me ha gustado mucho su Poema
Gracias por escribir e inspirarse en Madre Clarita
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