FIESTA DE MUERTE
Los cadáveres invisibles, el homenaje de las tinieblas en el desierto de Chihuahua,
Vientos y testigos, las temperaturas gélidas que congelan hasta los Tarahumaras.
Ahí se estremece la frágil humanidad del inmigrante aquel que es querido y amado en su tierra y que hoy agoniza solitario bajo el cielo abierto del inmisericorde desierto.
Salió abatido de las montañas hambrientas de El Salvador y hoy esta siendo martirizado por las horas contadas del polvo.
Los chacales en alegre fiesta de muerte, esperan que el sujeto caiga traspasado por el frío.
No habrá entierro, ni cruz, pero si cobijo y consuelo en el Cielo.
Cómo pesan esas muertes de la desesperanza sobre las sonrisas de pantalla, la que usan una y otra vez los gobernantes corruptos…
Así como el peso de la triste guerra de Irak recae sobre las espaldas del tonto emperador, así los millonarios decesos de sed y desconsuelo en los caminos de la desesperación caerán en las sonrisas de pantalla de los gobernantes insensibles.
Dedicado a los desesperados, que son miles.
31 de Diciembre de 2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario